TAREA FINAL: JORGE MANRIQUE

XXV
Aquel de buenos abrigo,
amado, por virtuoso,
de la gente,

el maestre don Rodrigo
Manrique, tanto famoso
e tan valiente;

sus hechos grandes e claros
non cumple que los alabe,
pues los vieron;

ni los quiero hazer caros,
pues qu’el mundo todo sabe
cuáles fueron.

XXVI
Amigo de sus amigos,
¡qué señor para criados
e parientes!

¡Qué enemigo d’enemigos!
¡Qué maestro d’esforçados
e valientes!

¡Qué seso para discretos!
¡Qué gracia para donosos!
¡Qué razón!

¡Qué benino a los sujetos!
¡A los bravos e dañosos,
qué león!

***
 



COMENTARIO
He escogido estas dos coplas porque están directamente dedicadas a la memoria de su padre. Jorge Manrique trata de honrarlo y de hacer ver a las personas toda su valía y su verdadera personalidad. 
En la 1ª copla lo caracteriza como una persona valiente, conocida y querida por los demás, de alta nobleza, pero también da a entender que no quiere engrandecer sus cualidades más de lo necesario.
En la 2ª copla, sin embargo, contradice un poco la primera, puesto que empieza a elogiar bastante a su padre: lo califica como el mejor señor y amigo que se puede tener, un hombre valiente e inteligente que ayudaba a los demás en todo lo posible.


Lo que me ha llamado más la atención de estas coplas es su pequeña contradicción entre ellas, ya que de esta forma no te deja claro cual es verdaderamente su objetivo: reconocer a su padre como un gran hombre o dejarlo ver con sus simples características sin añadir más de las que realmente tenía.

0 comentarios:

Publicar un comentario