Pícaros y Caballeros.

En esta nueva entrada debemos analizar un par de capítulos del Lazarillo y de Don Quijote, comparando entre ellos a los personajes que aparecen en cada uno.

Comenzando por Lázaro, es un chico muy pobre que va cambiando de amo según las condiciones en las que se encuentre. Cuando conoce al escudero, piensa que ese hombre le podrá dar un hogar en condiciones, comida y todo lo necesario para subsistir. Pero al poco tiempo se da cuenta de la realidad: El escudero es un hombre muy pobre que vive en una casucha triste y oscura. No tiene absolutamente nada en cuando a dinero se refiere y sin embargo por las calles aparenta ser de la nobleza. 
Hay un rasgo que los diferencia bastante bien, se trata de la honra. El escudero quiere mantener su orgullo y su supuesto prestigio por encima de todo, sin importarle demasiado el hecho de tener que pasar unos cuantos días sin comida. Por el contrario, este rasgo no lo encontramos en Lázaro ya que es humilde y no le importa la fama ni el reconocimiento. A él no le molesta perder su dignidad pidiendo algo que poder llevarse a la boca, puesto que lo único que requiere es mantener sus necesidades básicas cubiertas. De hecho, el joven llega a sentir tal pena por su amo que muchas veces es él quien consigue comida y la comparte con el escudero.


Por otra parte, Don Quijote es un hombre que pierde la cordura al leer muchos libros de caballeros y decide convertirse en uno de ellos. En el capítulo tratado, va viajando con su acompañante Sancho Panza cuando se encuentran con una serie de galeotes que son llevados por la justicia real. Ante esto, el Quijote quiere mostrar su valentía y su honra y los libera pensando que se merecen otra oportunidad. Por ello, y a pesar de las advertencias de Sancho, Don Quijote los consigue liberar y les pide que vayan a buscar a Dulcinea.
En esa escena el Quijote intenta manifestar sus rasgos de caballería, como son la lealtad, la búsqueda de la justicia y la igualdad para todos. Desgraciadamente, se topa con las personas equivocadas. Al liberar a los ladrones les pide que se dirijan hacia el Toboso, pero ellos inmediatamente se rehúsan. Con esto logramos apreciar la gran diferencia de carácter y rasgos entre personajes. 
Mientras que Quijote es lo dicho anteriormente, los ladrones son malhechores que no sienten ningún tipo de agradecimiento hacia su liberador. Se puede notar las malas intenciones que tienen ellos, y claramente que no son de fiar, pues no muestran lealtad alguna.

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